Ruta de 15 días por Filipinas viajando sola: Itinerario y presupuesto

Filipinas es un país hecho de más de siete mil islas, así que la primera decisión importante al planear esta ruta de 15 días por Filipinas viajando sola fue aceptar que no iba a verlo todo, ni de lejos, y centrarme en hacer bien un par de zonas en vez de correr entre demasiados sitios. Elegí Palawan, la isla que sale en todas las listas de las más bonitas del mundo, y Bohol, más pequeña y accesible, como complemento con otro ritmo. El resultado fue una ruta que combina lanchas de madera entre islotes de piedra caliza, atardeceres imposibles y algún que otro tarsero de ojos enormes.
Estructuré el viaje en tres bloques: Manila como llegada y salida (sin quedarme mucho tiempo, lo reconozco), la zona norte de Palawan con base en El Nido y Coron, y un cierre en Bohol vía Cebú. Los vuelos internos filipinos son baratos y frecuentes, así que el avión resultó mucho más práctico que el barco para saltar entre estas zonas tan alejadas entre sí.
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La mejor época para esta ruta por Filipinas viajando sola es de diciembre a mayo, la temporada seca; entre junio y noviembre hay riesgo de tifones, sobre todo en la parte central y norte del archipiélago, y muchas excursiones de barco se cancelan por mal tiempo. Yo viajé en febrero y tuve suerte con un mar en calma casi todos los días, ideal para el island hopping.

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Esa mochila de cabina resultó perfecta para los vuelos internos con las aerolíneas low cost filipinas, que son muy estrictas con el peso y las dimensiones del equipaje de mano, y para subir y bajar de las lanchas de island hopping sin arrastrar peso de más.
Itinerario día a día por Filipinas en 15 días
Días 1-2: Manila, llegada y aclimatación
Aterricé en Manila y me alojé en Makati, el distrito de negocios, la zona más segura y cómoda para una viajera sola que llega de noche. Dediqué el primer día completo a Intramuros, el casco histórico amurallado de la época colonial española, con el Fuerte Santiago y la Catedral de Manila, y a una tarde en el mercado gastronómico de Poblacion, en Makati, donde probé el sisig y el halo-halo por primera vez. Manila no es una ciudad para enamorarse a primera vista, y la mayoría de viajeras solas coinciden en pasar aquí poco tiempo antes de volar hacia las islas, así que al segundo día cogí un vuelo doméstico corto hacia Palawan.
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Días 3-9: El Nido y Coron, Palawan
Volé a Puerto Princesa y desde allí tomé un traslado en furgoneta de unas cinco horas hasta El Nido (también hay vuelos directos a un aeródromo más cercano, algo más caros). El Nido es la razón por la que medio mundo viene a Filipinas: contraté los tours de island hopping clásicos, identificados por letras (Tour A, con la laguna Grande y Pequeña; Tour C, con playas más remotas), en grupos pequeños organizados por el hostel, una forma estupenda de conocer gente viajando sola. Alterné días de tour con días de descanso en Nacpan Beach, una playa larga de arena blanca a la que se llega en tricimoto, mucho menos concurrida que la bahía principal. Desde El Nido cogí un ferry rápido de unas cuatro horas hasta Coron, en el norte de Palawan, famoso por sus pecios de barcos japoneses de la Segunda Guerra Mundial hundidos en la bahía, perfectos para bucear o simplemente hacer snorkel sobre ellos. En Coron hice también el Tour A local, con parada en el lago Kayangan, considerado uno de los más limpios de Asia, al que se sube por una escalera de piedra entre acantilados. Coron tiene un ritmo más tranquilo que El Nido, con menos turistas y precios ligeramente más bajos.
Días 10-15: Bohol vía Cebú
Desde Coron volé de vuelta a Manila con conexión a Cebú, y desde el aeropuerto de Cebú tomé un ferry rápido de dos horas hasta Tagbilaran, en Bohol. Bohol es mucho más manejable que Palawan y perfecta para cerrar el viaje con un ritmo suave: visité el santuario de tarseros, los primates más pequeños del mundo con esos ojos enormes que parecen de peluche, las Chocolate Hills, más de mil colinas cónicas que se vuelven marrones en la estación seca, y el río Loboc, donde comí en un crucero flotante con música en vivo. Los últimos tres días los pasé en Panglao, la isla vecina conectada por puente, con base en Alona Beach, donde hice snorkel con tortugas marinas cerca de la costa y buceé en Balicasag Island, uno de los mejores puntos de buceo del país. Cerré el viaje con un vuelo directo desde el aeropuerto de Panglao hasta Manila para coger el vuelo internacional de vuelta.
Una cosa que me habría gustado saber antes de reservar los tours de island hopping en El Nido: llegar la noche anterior a comprar la entrada al día siguiente en la oficina turística del pueblo suele salir más barato que reservar desde España a través de plataformas internacionales, y permite elegir mejor el grupo y el horario de salida según el clima previsto para cada día.
Presupuesto orientativo para 15 días en Filipinas
Filipinas tiene un coste medio-bajo, algo más caro que el sudeste asiático continental pero aún muy asequible. Un dormitorio compartido en hostel cuesta entre 8 y 15 dólares por noche, y una habitación privada sencilla entre 20 y 35 dólares, algo más en El Nido, donde los precios suben por la popularidad de la zona. Comer en un carinderia (los comedores locales sencillos) cuesta entre 2 y 4 dólares, mientras que un restaurante para turistas ronda los 8-12 dólares. Los tours de island hopping de día completo, con almuerzo incluido, cuestan entre 15 y 25 dólares en El Nido y algo menos en Coron. Los vuelos internos con aerolíneas low cost como Cebu Pacific rondan los 30-60 dólares por trayecto si se reservan con antelación, y el ferry rápido El Nido-Coron cuesta unos 40-50 dólares. Sumando alojamiento, comidas, tours de island hopping, vuelos internos y ferris, mi presupuesto total para los 15 días fue de unos 850-1000 dólares, sin contar el vuelo internacional, un poco más alto que otros países asiáticos por el peso de los vuelos y ferris entre islas tan alejadas.
Cómo moverte por el país
Antes de nada conviene asumir el ritmo real de un país-archipiélago: los planes cambian con el clima, un vuelo puede retrasarse por un frente tropical y un ferry puede cancelarse de un día para otro por oleaje, así que dejar siempre un colchón de medio día entre trayectos evita disgustos, sobre todo en la conexión final hacia el vuelo internacional de vuelta.
Dada la naturaleza de archipiélago del país, el avión fue mi medio principal para saltar entre Manila, Palawan y Cebú, con aerolíneas como Cebu Pacific y Philippine Airlines que ofrecen vuelos frecuentes y baratos si se reservan con tiempo. Entre El Nido y Coron usé el ferry rápido de la compañía Montenegro Lines, que sale una vez al día y conviene reservar con uno o dos días de antelación en temporada alta. Dentro de las localidades, los tricimotos (motos con sidecar) son el transporte local más habitual y barato, y en Manila y Cebú usé Grab, la app de transporte más fiable y segura de todo el sudeste asiático para moverse de noche. Para el island hopping, todos los tours se contratan a través del hostel o directamente en las oficinas turísticas de El Nido y Coron, con precios muy estandarizados entre operadores.
Zonas y alojamiento recomendados
Reservé casi todo el alojamiento con solo dos o tres días de antelación, algo que en Filipinas suele funcionar bien fuera de la Semana Santa filipina y de la temporada navideña, cuando conviene reservar con más margen porque los propios filipinos viajan en masa a sus provincias de origen y los precios se disparan. El resto del año la oferta es amplia y flexible, lo que da mucha libertad para decidir sobre la marcha si alargar unos días una isla que ha enamorado más de lo esperado.
En Manila, Makati o Bonifacio Global City son, con diferencia, las zonas más seguras y cómodas para dormir, con buena oferta de hostels y hoteles de precio medio. En El Nido, el centro del pueblo concentra la mayoría de hostels sociales, aunque quedarse en Corong-Corong, a un paseo del centro, ofrece más tranquilidad por la noche a un precio algo menor. En Coron, el pueblo de Coron Town tiene toda la oferta de alojamiento junto al puerto de donde salen los tours. En Bohol, Alona Beach en Panglao es la zona con más ambiente, restaurantes y vida nocturna tranquila, perfecta para viajeras solas que quieran socializar sin salir de un entorno controlado.
Viajar sola por Filipinas: seguridad y consejos prácticos
Filipinas me pareció uno de los países más amables de Asia para viajar sola, con un inglés muy extendido que facilita muchísimo la comunicación y una cultura de hospitalidad genuina. El principal cuidado que hay que tener es con el transporte nocturno en Manila, donde recomiendo moverse siempre con Grab en vez de taxis callejeros, y con el oleaje durante los tours de barco, ya que algunos operadores no siempre facilitan chalecos salvavidas por defecto, así que pedirlo expresamente es buena idea. En las islas más pequeñas, la sensación de seguridad es altísima, y pude pasear sola de noche por El Nido y Panglao sin ningún problema. Un aspecto a vigilar es la fuerte presencia religiosa católica del país, que hace que ir en bikini fuera de la playa (por ejemplo, a un supermercado) se vea mal visto; llevar algo para cubrirte al salir del agua evita miradas incómodas.
Entre el buceo en los pecios de Coron, el snorkel con tortugas en Panglao y los desplazamientos en lanchas pequeñas entre islas, contar con un seguro de viaje que cubra bien los deportes acuáticos y la asistencia médica es fundamental en Filipinas, donde un traslado urgente desde una isla remota hasta un hospital de referencia en Cebú o Manila puede ser rápido pero costoso sin cobertura.
Qué llevar en la maleta
- Bañador de secado rápido y una camiseta de manga larga para proteger los hombros del sol durante los tours de barco.
- Escarpines o sandalias de agua para caminar sobre coral y piedra en las paradas de snorkel.
- Bolsa estanca pequeña para proteger el móvil y los documentos durante los trayectos en lancha.
- Protector solar biodegradable, obligatorio o muy recomendado en varias zonas protegidas de Palawan.
- Repelente de mosquitos, especialmente para las tardes en Bohol y en la selva del río Loboc.
- Adaptador de enchufe tipo A, muy similar al español pero sin toma de tierra en muchos alojamientos sencillos.
Viajar con la mochila de cabina fue clave para los vuelos internos low cost, que cobran cualquier exceso de equipaje a precio de oro, y para no depender de facturar maleta en un país donde los vuelos cortos entre islas a veces se retrasan por el clima.
Comida filipina que descubrí por el camino
La cocina filipina mezcla influencias españolas, chinas y malayas de una forma que sorprende a cualquiera que llegue esperando algo parecido a la comida tailandesa o vietnamita. Probé el adobo (pollo o cerdo estofado en salsa de soja, vinagre y ajo, considerado el plato nacional), el sisig (cerdo picado y crujiente servido en plancha caliente, delicioso con cerveza San Miguel bien fría) y el kinilaw, una especie de ceviche filipino con pescado crudo marinado en vinagre y calamansi. En los mercados de Bohol descubrí el balut, huevo de pato fecundado que muchas viajeras prueban como reto, aunque reconozco que a mí el valor me llegó solo para probarlo, no para repetir. Los postres, como el halo-halo (hielo raspado con leche, judías dulces, fruta y helado de ube) o el buko pandan, ponen el broche perfecto a cualquier tarde de calor tras un día de island hopping.
Mi conclusión
Filipinas viajando sola me dejó con la sensación de haber visto solo una pequeñísima parte de un país enorme, y con muchas ganas de volver para descubrir Siargao o las islas Visayas que me quedaron pendientes. Si tuviera que repetir, dedicaría un día menos a Manila y uno más a Coron, que me enamoró por su ritmo tranquilo y sus pecios, y probablemente cambiaría el orden para acabar en El Nido y no en Bohol, ya que sus atardeceres son difíciles de superar como cierre de viaje. La recomendaría sin dudarlo para una primera ruta en solitario por Asia gracias al inglés extendido, la amabilidad de la gente y lo sencillo que resulta moverse entre islas, incluso para quien nunca ha viajado sola fuera de Europa.
Si tienes dudas sobre qué tour de island hopping elegir en El Nido o sobre cómo organizar los vuelos entre islas, escríbeme sin problema; es la parte de la ruta sobre la que más me preguntan otras viajeras. Y si te decides, prepárate para volver con más fotos de agua turquesa de las que vas a saber qué hacer.
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PASAJERAS VIAJERAS
Redacción de Pasajeras — contenido revisado y actualizado periódicamente.
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