Requisitos y visados para viajar y trabajar desde Chile

Por PASAJERAS VIAJERAS6 min de lecturaActualizado el 28 de agosto de 2026
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Mujer viajera trabajando con su portátil en una terraza de Valparaíso, Chile, con el mar de fondo

Chile lleva años en el radar de las nómadas digitales hispanohablantes: mismo idioma (con sus propios modismos, que iréis pillando poco a poco), paisajes que van del desierto de Atacama a la Patagonia, y una escena de coworkings cada vez más consolidada en Santiago, Valparaíso o Pucón. Pero antes de reservar el vuelo conviene aclarar una cosa: Chile, a día de hoy, no tiene un visado de nómada digital como tal. Te cuento cómo funciona en la práctica y qué papeles necesitas llevar en la mochila.

¿Existe un visado de nómada digital en Chile?

No, al menos no con ese nombre. A diferencia de Costa Rica o Portugal, Chile no cuenta con una categoría migratoria pensada específicamente para quien trabaja en remoto para clientes o empresas extranjeras. Se ha hablado de ello en varias ocasiones desde el Servicio Nacional de Migraciones, pero mientras no exista una normativa publicada y en vigor, la vía real para trabajar desde allí siendo autónoma o asalariada de una empresa española es entrar como turista.

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Turismo: tu opción más realista

Con pasaporte español entras a Chile sin visado previo y te dan un permiso de turista de hasta 90 días, que se puede prorrogar una vez por otros 90 más ante el Servicio Nacional de Migraciones, sin salir del país. Eso da hasta 180 días seguidos como turista. Para entrar necesitas:

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  • Pasaporte con al menos 6 meses de validez.
  • Billete de salida del país, de vuelta o hacia un tercer destino.
  • En algunos controles, prueba de fondos suficientes o de alojamiento reservado.
  • Formulario de ingreso, que se rellena en el propio vuelo o en el control migratorio.

La entrada como turista no da permiso para trabajar para una empresa chilena ni para prestar servicios remunerados dentro del país. Trabajar en remoto para clientes o una empresa de fuera de Chile mientras estás de visita es la práctica habitual entre nómadas digitales, aunque no exista una regulación específica que lo blinde: si te preguntan el motivo del viaje en el control migratorio, di «turismo».

Si tu plan es quedarte más de 180 días

Superado el medio año, necesitas plantearte una visa de residencia. Las opciones habituales pasan por la visa sujeta a contrato, que requiere un empleador chileno, o la visa de residente temporaria por motivos de arraigo, que exige demostrar ingresos regulares y suele tramitarse ya estando dentro de Chile. Ninguna está pensada para el perfil freelance puro, así que si tu proyecto es quedarte a medio plazo, lo más sensato es consultar con un abogado de extranjería chileno antes de agotar los 180 días de turista, porque las sanciones por overstay pueden acabar en la prohibición de reingreso.

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Seguro de viaje y salud

Chile no exige un seguro médico obligatorio para entrar como turista, pero la sanidad privada es cara para quien no cotiza en el sistema chileno (Isapre o Fonasa), y una urgencia sin seguro puede costarte varios cientos de euros solo en la primera consulta. Contrata un seguro de viaje que cubra estancias largas, porque algunas pólizas limitan la cobertura a 90 días seguidos, y que incluya asistencia médica, repatriación y, si vas a hacer trekking en la Patagonia o subir a algún volcán, actividades de aventura.

Fiscalidad: el detalle que se olvida

Aunque factures a clientes de fuera, pasar más de 183 días, seguidos o alternos, en un periodo de 12 meses en Chile puede convertirte en residente fiscal chilena según el Servicio de Impuestos Internos (SII), con obligación de declarar. La mayoría de nómadas que rotan de país en país no llegan a ese umbral, pero si Chile se convierte en tu base fija, habla con una gestoría que entienda de fiscalidad internacional para no llevarte sorpresas con Hacienda ni con el SII.

Para el día a día trabajando desde cafés, coworkings o el propio alojamiento, un adaptador universal de calidad marca la diferencia: Chile usa enchufes tipo C y L, con 220V, así que si vienes de España el voltaje coincide pero la clavija no siempre encaja en cargadores de otros países que hayas ido acumulando en la maleta.

Coworkings y conexión, ciudad a ciudad

Santiago concentra la oferta más amplia de coworkings, con los barrios de Providencia y Las Condes como favoritos de la comunidad extranjera, buena fibra y salas silenciosas. Valparaíso tiene un ambiente más bohemio y algo más económico, ideal si buscas quedarte un par de meses sin gastar en alquileres de Santiago. Si prefieres naturaleza de fondo, Pucón combina lago, volcán y una comunidad nómada pequeña pero activa, aunque la velocidad de internet baja notablemente los fines de semana de alta ocupación turística. Fuera de las ciudades grandes, en zonas como Atacama, Chiloé o la Patagonia, la cobertura móvil es irregular.

Una eSIM configurada antes de salir de España te permite tener datos activos desde el minuto uno, sin buscar una tienda de la operadora local nada más aterrizar ni depender de que el hostel tenga buena señal.

Viajando sola por Chile: lo que conviene saber

Chile es, en términos generales, uno de los países más seguros de Sudamérica para viajar sola, con una cultura de coworking y comunidad de expatriados muy activa en Santiago y Valparaíso. Aun así, ten en cuenta:

  • El transporte público en Santiago es fiable, pero evita los buses interurbanos nocturnos en asientos económicos si viajas sola con equipo de trabajo caro.
  • Únete a grupos de nómadas digitales en Santiago antes de llegar: es la forma más rápida de encontrar piso compartido, coworking y planes con otras viajeras.
  • Guarda copia digital de tu pasaporte y del comprobante de entrada como turista; te lo pueden pedir al salir si te has quedado cerca del límite de 180 días.

El truco del «visa run» y sus límites

Es habitual entre nómadas digitales cruzar la frontera hacia Argentina, Perú o Bolivia cuando se acerca el límite de estancia, para volver a entrar con un nuevo permiso de turista. Funciona, pero no es una garantía: el funcionario de migración puede negarte la entrada o darte menos días si detecta un patrón repetido de entradas y salidas cada tres meses casi exactas, sobre todo por pasos fronterizos terrestres muy transitados como Los Libertadores hacia Mendoza. Si vas a hacerlo, evita repetirlo más de una o dos veces seguidas y lleva siempre pruebas de fondos y de alojamiento a mano.

Presupuesto orientativo

Santiago no es un destino barato para los estándares sudamericanos: un piso pequeño amueblado en Providencia o Ñuñoa ronda los 500-700 dólares al mes, y un puesto en coworking entre 150 y 250 dólares mensuales. Valparaíso y Pucón bajan esa cifra entre un 30% y un 40%, con la contrapartida de menos oferta de coworkings y eventos de networking.

Chile no tiene aún el marco legal de un nómada digital «oficial», pero en la práctica es uno de los destinos sudamericanos donde más fácil resulta instalarse unos meses, trabajar tranquila y moverte por el país entre semana y semana de trabajo.

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Redacción de Pasajeras — contenido revisado y actualizado periódicamente.

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