Aplicaciones de seguridad que toda viajera sola debería tener

Por PASAJERAS VIAJERAS4 min de lecturaActualizado el 28 de agosto de 2026
Compartir
Pantalla de un móvil mostrando varias aplicaciones de seguridad y ubicación compartida abiertas

Tengo el móvil lleno de aplicaciones que instalé una vez, probé y nunca volví a abrir, así que esta lista no es «todo lo que existe» sino lo que de verdad uso viaje tras viaje, y por qué. Ninguna app sustituye al sentido común, pero varias de estas me han sacado de apuros concretos, desde una ruta perdida sin datos móviles hasta un trayecto en taxi que quería que alguien más pudiera seguir en tiempo real.

Compartir ubicación y avisar a alguien

Lo más básico y lo que más uso, con diferencia, es la función de ubicación en tiempo real de WhatsApp: la comparto durante un trayecto en taxi, en un bus nocturno o al volver sola de una fiesta, con una amiga o con mi madre, durante el tiempo que dure el trayecto, no de forma permanente. Es gratuita, no requiere que la otra persona instale nada especial, y cualquiera con quien viajes seguro ya tiene WhatsApp.

Publicidad

Cuando quiero algo más automatizado, uso Life360, pensada originalmente para familias pero que a mí me sirve para que mi pareja o mi hermana vean mi ubicación en todo momento durante el viaje sin que tenga que estar activando y desactivando nada manualmente cada vez. Tiene un plan gratuito suficiente para esto, y una alerta de «llegada» que avisa automáticamente cuando llegas a un punto que has marcado, como el hotel o el aeropuerto.

Para situaciones más tensas, bSafe permite configurar un botón de pánico que, al pulsarlo, empieza a grabar audio y vídeo automáticamente, envía tu ubicación a tus contactos de confianza y puede incluso simular una llamada entrante para sacarte de una situación incómoda sin explicaciones. No la he tenido que usar nunca en su función más extrema, pero la llevo instalada y configurada con mis contactos desde el primer día de cualquier viaje en solitario, precisamente para no tener que configurarla con prisas si la necesito de verdad.

Moverte y comunicarte sin depender de datos

Maps.me y la propia función offline de Google Maps son imprescindibles en cualquier destino donde no tengo claro que vaya a tener datos móviles constantemente: descargo el mapa de la ciudad o región antes de salir del hotel con wifi, y así puedo consultar direcciones, ver mi posición en tiempo real por GPS (que no necesita datos, solo el satélite) y no depender de preguntar a desconocidos si me pierdo por una zona sin cobertura.

Publicidad

Para moverme en taxi o VTC uso siempre la app oficial del país en vez de arriesgarme con taxis de calle cuando la opción existe: Uber o Cabify en gran parte de Europa y Latinoamérica, Grab en el sudeste asiático, DiDi en México y partes de Asia, Careem en Oriente Medio. Todas comparten un mismo principio de seguridad —matrícula verificada, conductor identificado, ruta y precio registrados de antemano— que un taxi parado en la calle no siempre puede ofrecerte.

Google Translate con el paquete de idioma descargado offline y su función de cámara en tiempo real me ha sacado de más de un apuro leyendo carteles, menús o instrucciones en comisarías y hospitales donde nadie hablaba español ni inglés. En una emergencia real, poder escribir o mostrar una frase traducida con precisión marca la diferencia frente a intentar comunicarte solo con gestos.

Antes de salir y por si algo va mal

Antes de cualquier viaje fuera de la Unión Europea, registro mis datos en la web de Viajeros del Ministerio de Asuntos Exteriores español. No es una app como tal, sino un formulario web, pero cumple la misma función: si pasa algo serio en tu destino, el consulado ya sabe que estás allí y puede contactar contigo o a tus familiares con mucha más rapidez.

Guardo también en el móvil, en una nota fija anclada arriba del todo o en la pantalla de bloqueo si la app lo permite, los números de la embajada o consulado español más cercano, mi seguro de viaje y un contacto de emergencia, de forma que no dependan de tener el teléfono desbloqueado ni con batería suficiente para entrar a ninguna app concreta.

Por último, uso la app de mi seguro de viaje —la mayoría de aseguradoras grandes tienen la suya propia con chat directo a asistencia médica y legal las 24 horas— y compruebo, antes de salir de casa, que la tengo instalada, con mi póliza cargada y probada, no descubierta por primera vez en el peor momento posible. Ninguna de estas aplicaciones evita que pase nada, pero todas juntas reducen muchísimo el tiempo que tardas en reaccionar cuando algo sí pasa, que es, al final, lo que de verdad importa.

Publicidad

Compartir
P

PASAJERAS VIAJERAS

Redacción de Pasajeras — contenido revisado y actualizado periódicamente.

Te puede interesar